Qué ver en Burgos en 2 o 3 días
Un plan para descubrir la catedral, los monasterios y Atapuerca
Burgos capital está a apenas 8 kilómetros de La Morada del Cid, así que puedes dormir en la tranquilidad del campo y dedicar dos o tres días a descubrir una de las ciudades con más historia de España. Te proponemos este plan para no perderte nada.
Día 1 · El corazón de Burgos
Empieza por la joya de la ciudad: la Catedral de Santa María, una de las cumbres del gótico europeo y Patrimonio de la Humanidad desde 1984. Bajo el crucero reposan los restos del Cid y de doña Jimena. Después, piérdete por el casco histórico y termina el día en lo alto del castillo.
- Catedral de Santa María: torres caladas, cimborrio y Escalera Dorada.
- Arco de Santa María, la puerta monumental de la ciudad (mirador gratuito).
- Paseo del Espolón, un agradable bulevar junto al río Arlanzón.
- Castillo de Burgos: sube al atardecer para disfrutar de las mejores vistas.
Día 2 · Monasterios con siglos de historia
Dedica la jornada a dos joyas a las afueras de la ciudad, tranquilas y espectaculares. El Monasterio de las Huelgas, panteón real fundado en 1187, con su claustro, el Museo de Telas Medievales y el famoso Pendón de las Navas de Tolosa, trofeo de la batalla de 1212; y la Cartuja de Miraflores, con el impresionante retablo y los sepulcros labrados por Gil de Siloé.
- Monasterio de las Huelgas (conviene reservar).
- Cartuja de Miraflores (entrada gratuita, a unos 3 km del centro).
Día 3 · Los orígenes de la humanidad
El broche final: la Sierra de Atapuerca, Patrimonio de la Humanidad, donde se hallaron los restos del europeo más antiguo conocido. La visita se completa a la perfección con el Museo de la Evolución Humana, en Burgos, que expone los hallazgos de los yacimientos.
- Yacimientos de Atapuerca y CAREX: visita guiada, reserva con antelación (a 20 min en coche de la casa).
- Museo de la Evolución Humana (MEH), en Burgos: muy didáctico, ideal si viajas con niños.
Un par de consejos: reserva con tiempo las visitas guiadas —catedral, Las Huelgas y Atapuerca—, sobre todo en temporada alta; y no te vayas sin probar la gastronomía burgalesa: la morcilla de Burgos con Indicación Geográfica Protegida, el lechazo asado y una buena ronda de tapas por el centro.
Lo mejor de todo: cada día vuelves a la calma del campo burgalés. Burgos de día, Vivar del Cid de noche: la combinación perfecta para tu escapada.